Psoriasis

Paciente con psoriasis en clínica dermatológica en Valladolid

La psoriasis es una enfermedad crónica de la piel y el sistema inmunológico que se caracteriza por una proliferación anormal de las células de la epidermis, la capa más externa de la piel.

En las personas con psoriasis, las células de la piel se reproducen a un ritmo mucho más rápido de lo normal, lo que lleva a la acumulación de células en la superficie de la piel y a la formación de lesiones en forma de placas enrojecidas y escamosas que puedes afectar a diferentes partes del cuerpo, como codos, rodillas, cuero cabelludo…

La causa exacta de la psoriasis no se comprende completamente, pero se cree que implica una respuesta anormal del sistema inmunológico. El sistema inmunológico ataca por error las células sanas de la piel, desencadenando una respuesta inflamatoria y el rápido crecimiento celular. Factores genéticos, ambientales (estrés, fármacos e infecciones…) y el estilo de vida también pueden desempeñar un papel en el desarrollo de la psoriasis.

La psoriasis es una enfermedad crónica que requiere manejo a largo plazo y un enfoque individualizado para cada paciente.

La doctora le explicará los distintos tratamiento para  los distintos tipos de psoriasis: en gotas, en placas, de cuero cabelludo, ungueal, palmoplantar, pustulosa e invertida.

Paciente con psoriasis en clínica dermatológica en Valladolid

El tratamiento de la psoriasis varía según la gravedad, la extensión de la enfermedad y si existe afectación articular (artritis psoriásica) y puede incluir:

  • Tratamientos tópicos: Esto implica el uso de cremas o pomadas que contienen esteroides y análogos de la vitamina D que ayudan a reducir la inflamación y a normalizar el crecimiento celular.

  • Terapias de luz: La fototerapia, que implica la exposición controlada a la luz ultravioleta B (UVB) o luz ultravioleta A (UVA) puede ayudar a reducir los síntomas de la psoriasis.

  • Medicamentos orales o inyectables: En casos más graves se utilizan medicamentos inmunosupresores o biológicos para reducir la inflamación y la respuesta inmunológica anormal.

  • Estilo de vida y cuidado de la piel: Mantener la piel hidratada, evitar factores desencadenantes como el estrés o el alcohol, y llevar una dieta equilibrada pueden ayudar a controlar los síntomas.