Manchas faciales

Lo primero es distinguir si se trata de léntigos solares (manchas causadas por el daño solar acumulado a lo largo de la vida) o manchas hormonales (melasma o cloasma): que son manchas hormonales que se acentúan con la radiación solar en verano, de curso crónico y más frecuentes en mujeres en la edad fértil de la vida.

La clave del éxito es el diagnóstico médico correcto.

Algunas sólo necesitarán tratamiento médico y otras una combinación de tratamientos (crioterapia) seguido de tratamientos despigmentantes.